Freitag, 21. November 2008

¡No quiero quedarme fuera del 89!

Hoy tuve el siguiente sueño.
Fue un poco largo.


Aparezco yo junto con muchos de mis hermanos de la Jugendliche Gemeinschaft dirigiéndonos a nuestro encuentro, muy parecido al que tuvimos los días 8 y 9 de noviembre, pero en vez de ser una prealianza, ésta era una postalianza. Otra particularidad de este encuentro es que no se iban a vivir en el estado de Nuevo León, sino en la ciudad de Saltillo, Coahuila, lugar muy familiar para meine Beisitzer Harlz'66 y Heinrich'81.

El primer día, sábado, sí asistí. Recuerdo que nos íbamos a Saltillo en transportes. Todos llevábamos nuestras maletas. Íbamos platicando y jugando. Todos juntos como buenos hermanos.
Así, de la misma manera, nos regresábamos a nuestro hogar, en Nuevo León.


Pero el segundo día, domingo, fue muy diferente para mí y para mi grupo.


La postalianza no comenzaba desde temprano, sino ya en la tarde. Nos citaban en un punto de encuentro aproximadamente a las 6 o 7 de la tarde. Yo iba muy dispuesto a vivir esta postalianza con mis hermanos. Ya eran las seis de la tarde y me di cuenta apenas que yo ya iba tarde. Fue entonces que le llamé a uno de meine Besitzer. Creo que le hablé a Heinrich'66.

Me dijo que no había problema, pero que llegara antes de las siete. Luego le hablé a uno de mis hermanos para que me recogiera. Ya al recogerme, yo llevaba una maleta, pero durante el transcurso hacia nuestro punto de reunión, me dí cuenta que el contenido de la maleta que yo portaba traía cosas que le pertenecían a meine Mutter.

Entonces les comenté a mis hermanos que yo no podía asistir de tal manera al encuentro, y les pedí que me dejaran en mi hogar. Sólo recuerdo el rostro de mi hermano [Kevin]'89. Así fue. Me dejaron en mi casa, mientras ellos se dirigían a donde los demás hermanos del grupo 89 se encontraban.

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