Donnerstag, 12. Juli 2007

Saludos extraños y un desfile al destierro

No recuerdo, como casi siempre, cómo todo comenzó, pero trataré de relatarles lo que aún recuerdo.

Yo y mis padres, sin saber ahora si la niña Adgrielle iba con nosotros, íbamos caminando por varios lugares hasta llegar a un sitio que llamó la atención de mi lustrosa memoria. Resultó este sitio el lugar donde habitaba una antigua amiga de mi mamá, Nardin, una señora guapa y muy agradable. An der Realität, hace mucho que la señora Laurdes Maar y la señora Nardin no se han visto, y no sé por qué sucedió que en mi sueño ocurrió estre rendez-vous.

Entonces nos abrió esta mujer, y nos comenzó a saludar a los tres, primero a mi madre, luego yo y finalmente a mi papá. A mi mamá la saludó muy efusivamente; a mí con demasiada dulzura y muchos, muchos besos; y a mi papá con demasiadas caricias. Todo esto se veía demasiado extraño.

Claro que yo me sentí muy mimado cuando ella se acercó a saludarme, besándome mis mejillas demasiado que me sentía increíble. Pero cuando saludó al maestro von Klairebeaux, me imagino que mi madre y yo nos molestamos algo.

Lo más extraño fué que mi madre y Nardin empezaron a acariciarse o besarse, no recuerdo ya, pero lo que aparentaba era que ellas eran lesbianas. ¡¿Cómo pudo pasar esto?!

Más tarde los tres, mis papás y yo, salimos del escenario, pero yo por alguna extraña razón, regresé después a los aposentos de esta mujer tan cariñosa. No sé que había entre nosotros, pero parece que teníamos un romance o algo parecido; algo no muy ortodoxo.

Su casa era muy lujosa, habían demasiados adornos y muebles de la más última moda, algunos con muchísima tecnología y accesorios muy cautivantes. Yo me topé con una enorme lámpara muy ancha que se encontraba en el techo de la larga sala. Ésta tenía la peculiaridad de que rotaba y conforme rotaba, tenía un aspecto diferente, lo cual provocaba un cambio radical por toda la sala. ¡Eso sí que era asombroso!

También recuerdo otra escena de este sueño, pero no recuerdo cuál era la raíz de estos escenarios, si lo ví por la televisión que se hallaba dentro de la casa de la señora Nardin, o si yo me encontraba dentro de este escenario nuevo junto con muchos personajes más. Recuerdo un desfile de personas, con caravanas y artefactos, caminano entre calles, avenidas o caminos entre la maleza bajo la intemperie. Un hombre dirigía todas estas acciones, y en un momento, dejó volar un cuervo, o un cuervo voló a su mano que apuntaba hacia el frente. Ya no recuerdo cómo fué.


Esto es todo lo que recuerdo.
Gracias por leerme.

Keine Kommentare:

Kommentar veröffentlichen