Donnerstag, 4. Januar 2007

Entre doncellas

Lamento recordar hasta estos días aquel sueño que tuve durante una magrugada del mes pasado, pero ahora estoy aquí para relatárselos.


Me encontraba en un castillo, de casi unos tres pisos, el cual se hallaba habitado principalmente por mujeres y niñas, las cuales estudiaban algo ahí. Primero estaba en los patios de aquel alcalá tan grande. El viento soplaba y muchas hojas estaban yacidas sobre el pasto, entre juegos y tierra. Yo caminaba por ahí, mientras me acompañaba una de las tantas niñas que estudiaba en el palacio. Parecía que éramos novios o algo por el estilo. Yo pretendía besarla. No recuerdo si algún ósculo aconteció entre nosotros.

Más tarde recordaría que yo solía llevar ahí a toda niña conmigo.
¿Casanova yo? ¡Vaya!

Ahora entraría a este palacio oscuro pero bello por dentro. Me toparía con más niñas con uniforme, y a una que otra maestra. Subí varias escaleras hasta llegar, creo, al último nivel. Desde ahí se podía ver toda una sala dedicada para teatro, donde algunas pupilas se hallaban ensayando para algún recital o examen práctico.













Al salir de aquel alcalá, creo que me dirigí a la casa de mi tía Ebisel von Ellex, donde mi abuelita Eban Alaz von Ellex estaba. Yo estaría a cargo de ella, ya que últimamente ha estado delicada. Pero también yo debía de estar al pendiente de algo, pero no creo saber de qué. Tal vez más tarde en mi sueño me daría cuenta.

Mi tío pasaría a la casa, no sé si por mí, o tan sólo para ver cómo nos encontrábamos mi abuelita y yo. Así sucedió. Mi tío pasó varias veces en un camioneta negra, pero yo me encontraba en el baño o en alguna recámara; no sé si por temor a él, o porque no quería abrir la puerta, o tan sólo no lo escuché.

Minutos más tarde llegarían a la casa mi tía Ebisel y mi prima Cèllez. Mi tío empezó a hablar con ellas en un tono desesperado y fuerte. Yo tenía miedo.



Espero no me haya sucedido algo en ese sueño.

Keine Kommentare:

Kommentar veröffentlichen