Este sueño también sucedió antes del día 19 de noviembre del 2006. Posiblemente antes de la creación de este blog. Al no poder recordar la fecha exacta, no me quedó más que asignarle alguna fecha sin mucha relevancia.
¡Disfrútenlo!
Yo me encontraba en algun edificio, donde estaban algunos compañeros de la facultad. Yo debía de encontrar a Sofía, a la niña que últimamente le he estado ayudando con la materia de matemáticas.
Recuerdo que durante todo el revuelto sueño, anduve dentro de un mismo lugar, pero con varios cuartos, o secciones. Como ustedes lo quieran llamar. Sí, mucha, mucha gente. Divisé a esta niña Sofía, y traté de alcanzarla, lo cual fue algo dificultoso, debido a que muchos niños, creo que del colegio, estaban corriendo y jugando. No me dejaban hacer mi trabajo.
Creo que lo que tenía que avisarle a Sofía era que ese día no iba a poder ayudarle a estudiar álgebra. Pero no recuerdo si pude decírselo entre tanta gente y alboroto.
También me encontraba después (o antes) en una cafetería. Ahí estaban algunos compañeros de mi salón. Ví a der Panda, Haugen, entre otros. Luego entré a una sanitario extraño. Escuché una voz, la cual se me hizo algo familiar. ¡Resultó ser la hermana de Haugen, Adnis!
Creo que empezamos a platicar. Este baño era muy raro. Tenía dos retretes, creo. Yo me encontraba en el más próximo a la entrada; ella no estaba a la vista, ya que se encontraba en el del fondo.
Yo me sentía oprimido, ya que necesitaba hacer mis necesidades, pero en el otro lado del baño se encontraba la hermana de unos de mis mejores amigos de Klairebeaux Mehnarins, sumando a esto que ya algunos compañeros como Delan (der Panda) y Rikau se estaban asomando y burlándose de mí.
Y a como soy yo..., me enfurecí y les grité que se cayaran y que no estuvieran molestando. Pero no obedecieron. Siguieron riéndose y humillándome. Entonces ví un objeto cerca de mis manos, y me resolví con lanzárcelos. Así fué, y segundos más tarde les grité a todos:
"¡Chinguen a su madre!"
[Mil disculpas por mi falta de educación al narrar. Pero hay que afirmar que así pasó]
El objeto que había lanzado, salió por el espacio entre la puerta y el techo, el cual era demasiado ancho para que las cabezas de seis personas máximo cupiesen.
¡Vaya! ¡Qué desastres conmigo!
¡Disfrútenlo!
Yo me encontraba en algun edificio, donde estaban algunos compañeros de la facultad. Yo debía de encontrar a Sofía, a la niña que últimamente le he estado ayudando con la materia de matemáticas.
Recuerdo que durante todo el revuelto sueño, anduve dentro de un mismo lugar, pero con varios cuartos, o secciones. Como ustedes lo quieran llamar. Sí, mucha, mucha gente. Divisé a esta niña Sofía, y traté de alcanzarla, lo cual fue algo dificultoso, debido a que muchos niños, creo que del colegio, estaban corriendo y jugando. No me dejaban hacer mi trabajo.
Creo que lo que tenía que avisarle a Sofía era que ese día no iba a poder ayudarle a estudiar álgebra. Pero no recuerdo si pude decírselo entre tanta gente y alboroto.
También me encontraba después (o antes) en una cafetería. Ahí estaban algunos compañeros de mi salón. Ví a der Panda, Haugen, entre otros. Luego entré a una sanitario extraño. Escuché una voz, la cual se me hizo algo familiar. ¡Resultó ser la hermana de Haugen, Adnis!
Creo que empezamos a platicar. Este baño era muy raro. Tenía dos retretes, creo. Yo me encontraba en el más próximo a la entrada; ella no estaba a la vista, ya que se encontraba en el del fondo.
Yo me sentía oprimido, ya que necesitaba hacer mis necesidades, pero en el otro lado del baño se encontraba la hermana de unos de mis mejores amigos de Klairebeaux Mehnarins, sumando a esto que ya algunos compañeros como Delan (der Panda) y Rikau se estaban asomando y burlándose de mí.
Y a como soy yo..., me enfurecí y les grité que se cayaran y que no estuvieran molestando. Pero no obedecieron. Siguieron riéndose y humillándome. Entonces ví un objeto cerca de mis manos, y me resolví con lanzárcelos. Así fué, y segundos más tarde les grité a todos:
"¡Chinguen a su madre!"
[Mil disculpas por mi falta de educación al narrar. Pero hay que afirmar que así pasó]
El objeto que había lanzado, salió por el espacio entre la puerta y el techo, el cual era demasiado ancho para que las cabezas de seis personas máximo cupiesen.
¡Vaya! ¡Qué desastres conmigo!
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