Dienstag, 11. Juli 2006

Soñando aún con Il Zièdew... y con Ella

Emna me sonreía. Pero un joven, un poco mayor que yo también se veía alegre al ver a Emna. Ella, gustosa, tan llena de alegría, extendía sus manos a nuestros brazos y nos mencionaba que le encantaba lo que estaba sucediendo. La verdad no recuerdo muy bien el orden de todos los sucesos, pero la presencia de Ella fue tan maravillosa para mi sueño.

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