Donnerstag, 28. Juli 2005

Sucesos extraños en Il Zièdew

Esta vez, les narraré otro de mis peculiares sueños.

Todo se desarrolla en los alrededores de Klairebeaux, específicamente en Il Zièdew. Era un día de clases. Encontrábamosnos mis compañeros del primer año y yo tomando clases en el salón. Ya había acabádose una clase, y todos estábamos platicando, unos estaban parados, otros sentados, unos cuantos fuera del salón y los demás dentro. De la clase siguiente no recuerdo su nombre, pero ésta materia tenía varias características:

Era dada por dos maestros, un hombre y una mujer; uno explicaba la clase, mientras el otro se ocupaba de que el grupo se mantuviese en silencio y orden; no llevábamos libro de esa materia, y no podíamos sacar libretas durante la clase, por lo tanto, lo que uno escuchaba y ponía atención eran sus apuntes mentales para pasar los exámenes y la materia.

¡Qué odiosa era esta materia!

Terminó la clase, y supimos que el maestro de la clase siguiente no iba a venir. Entonces, ¡tiempo libre!

Ya estaba a punto de irme del salón con mis amigos, cuando de repente, una muchacha del salón, Zötchen, me pide un sacapuntas. Entonces me dirigí hacia mi banco por el sacapuntas cuando sin saber cómo ni por qué, me introduje como en una cueva que estaba dentro del salón, la cual nunca había visto, y no sabía cómo salir de allí.

Dentro de ella me encontré a esta joven Zötchen. Y sin pensarlo, pero con mucho gusto, me agarró y me besó felizmente, que me quedé sin palabras después de aquel acontecimiento.

Fue demasiado extraño para mí, ya que en el Mundo Real entre ella y yo no hay un intercambio de palabras que conformen una pequeña grata conversación, cuando de repente en mis sueños todo cambia.

Luego, saliendo de la prepa, caminábamos por las calles de los alrededores mi gran amigo Java y yo. Vimos a cierta distancia una tienda famosa que existía en mis sueños, donde había una peculiar oferta todos los días. Vendían especialmente refrescos y papas fritas preparadas con salsa y demás.

La oferta era esta:
Al principio del día, los productos que ellos vendían estaban a un precio base o inicial, el cual iba a disminuir con cada compra. ¡Pobres de los que compraran los primeros productos del día! Los precios llegaban hasta cierto punto en que eran gratis, y se reiniciaba la cuenta. Volvían los precios base.

Le grité a Java en ese momento: "¡Mira Java, los precios acaban de bajar! Hay que aprovechar esos números!"* Nos dirigimos hacia la tienda y nos compramos nuestras botanas y nos las comimos durante el transcurso a la prepa.

Ya al llegar a la prepa, supimos que había una feria de felinos. A ambos nos interesó, aunque la verdad, todas las fieras que pude haber visto en mi sueño me provocaban pavor. Veía a personas cargando pequeñas crías de leones y de otros más. Los tigres y panteras me rugían.

Realmente me dio miedo estar ahí con esas creaturas.




* La frase pudo haber sido diferente en el sueño.

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